Descuento de facturas: la tasa que te dicen y la que pagas

Tus datos

Cada cifra aquí es un campo porque cada banco cobra lo que cobra. Pon la propuesta que de verdad recibiste; un número escrito en la página sería la página inventando tu oferta.

Nada en esta página dice si conviene adelantar o esperar. Quien necesita el dinero hoy tiene un motivo que este cálculo no ve. Solo le pone precio a la decisión.

Resultados

Descuento quitado del valor nominal
Impuesto sobre la operacion
Lo que de verdad te llega
Costo en todo el periodo, sobre el dinero que recibiste, en porcentaje
Lo mismo como tasa mensual, en porcentaje
Lo mismo como tasa anual, en porcentaje
Lo que habria dicho multiplicar por doce la tasa anunciada
Cuanto del costo total es la tarifa fija, en porcentaje

La diferencia empieza con algo pequeño y estructural. La tasa se aplica al valor nominal, pero el dinero que llega a tu cuenta es menor que ese valor, así que pagas interés sobre una cantidad que nunca recibiste. Antes de cualquier tarifa o impuesto, dos por ciento anunciados ya son dos con cuatro centésimas realmente pagadas. Parece nada y no lo es: compuesto a lo largo de un año, es parte de por qué la cifra anual honesta queda muy por encima del veinticuatro por ciento que sugiere multiplicar por doce.

La misma factura en cinco plazos distintos

DíasLo que te llegaCosto anual, en porcentaje

Lee la última columna de abajo hacia arriba y los cargos que ignoran el tiempo se delatan. Con las cifras con que empieza esta página, quince días cuestan cerca del cincuenta y nueve por ciento anual mientras sesenta días cuestan cerca del treinta y seis, con la misma tasa y la misma factura. La operación corta es la cara, y es la que suena más barata cuando se describe como una tarifa de cincuenta.

Compruébalo en la propia página en vez de creerlo. Pon la tarifa en cero y el plazo corto sigue siendo el caro, porque el impuesto tampoco se movió: se cobra sobre el valor nominal, no sobre el tiempo. Pon también el impuesto en cero y el costo anual por fin se aplana, yendo de cerca de veintiocho a los quince días a cerca de veintiocho y medio a los noventa.

O sea: no es la brevedad lo que encarece un descuento corto. Es todo cargo que no encoge cuando encoge el plazo, el mismo dinero repartido en menos tiempo. La tasa sola es casi indiferente al plazo, que es justo lo que muestra el último experimento.

De ahí se sigue que descontar muchas facturas pequeñas cuesta bastante más que descontar una grande por el mismo total, siempre que la tarifa se cobre por factura. Conviene saberlo antes de aceptar una tarifa presentada como un trámite.

Reacciones

0

0 Comentarios

User profile image

Se el primero en comentar

¿Por qué el costo real es mayor que la tasa que me anunciaron?

Porque la tasa se aplica al valor nominal de la factura, mientras que el dinero que llega a tu cuenta es menor que ese valor nominal. Acabas pagando interés sobre una cantidad que nunca recibiste.

Antes de cualquier tarifa o impuesto, dos por ciento anunciados sobre el nominal ya son 2,04 por ciento sobre el dinero que de verdad recibiste. Vuelve a poner la tarifa y el impuesto y el ejemplo con que empieza esta página cuesta 2,97 por ciento al mes, es decir 42,7 por ciento al año, no el 24 por ciento que sugiere multiplicar por doce.

¿Por qué el plazo más corto cuesta más?

Por los cargos que no encogen cuando encoge el plazo. La tarifa es el mismo dinero tanto si la factura vence en quince días como en noventa, y el impuesto se cobra sobre el valor nominal y no sobre el tiempo, así que cuanto más corta es la operación menos tiempo hay para repartir ambos.

Con las cifras con que empieza esta página, quince días dan cerca de 58,7 por ciento anual mientras sesenta días dan cerca de 35,6, con la misma tasa y la misma factura. Quita la tarifa y el impuesto y esos mismos cuatro plazos quedan entre 27,7 y 28,5.

DíasCosto anual tal como empieza la páginaCosto anual solo con la tasa
1558.7%27.7%
3042.7%27.9%
6035.6%28.2%
9033.5%28.5%
¿Cómo sé que la tarifa y el impuesto son de verdad la causa?

Ponlos en cero en la página, uno por vez, y mira la última columna. Con la tarifa en cero el plazo corto sigue siendo el caro, 40,2 por ciento a los quince días contra 30,7 a los noventa, porque el impuesto no se movió. Con ambos en cero el costo anual por fin se aplana.

Eso es una comparación controlada, no un argumento: la misma tasa, la misma factura, un cargo quitado por vez. Sea lo que sea que encarece los descuentos cortos, no es la brevedad en sí.

¿Sale más barato descontar una factura grande o varias pequeñas?

Una grande, siempre que la tarifa se cobre por factura. Diez facturas de mil llevan diez tarifas; una de diez mil lleva una, para el mismo dinero adelantado. El impuesto no cambia, porque sigue al importe y no a la cantidad de documentos.

Conviene plantearlo antes de aceptar una tarifa presentada como un trámite, porque es la parte de la propuesta que crece con la cantidad de documentos y no con el importe.